lunes, 20 de noviembre de 2006


La llegada

Era el amanecer del cambio de luna a creciente en el onceavo mes, los ecólogos madrugaron a recibir a la palabra, mientras la FUP ofrecía el rocio sabio de sus mejores tiempos fusionándose con el humo del cigarrillo y el vapor del tinto.

El decano actual, William Gualteros, con sana trascendencia protocolaria, abrió el evento leyendo el discurso que pronunció durante el primer encuentro de estudiantes de ecologia, realizado con un mes de antelación. Su lectura estaba concientemente reajustada a la nueva pregunta “el antes, el ahora y el después de ecologia”, mencionando la importancia de futuros eventos, convenios y proyectos de la facultad e invitando a los presentes a multiplicar los contactos entre la FUP y los ecólogos (su discurso seria detallado en un espacio posterior. Por razones ajenas a todos, esta extensión no fue posible)

Ecologia del Alma

El momento siguiente correspondía a la denominada introducción a la Ecologia del alma, por medio de diferentes dinámicas de sensaciones. A raíz de que había muy poquita gente, íbamos a postergar las dinámicas para la tarde, pero la noble actitud de los asistentes provoco que nos encontráramos en un circulo en el parque, ubicado entre la biblioteca y la Veranera. Luego en dos círculos giratorios, uno dentro del otro, tuvieron un encuentro fugaz viejos amigos y desconocidos; de nuevo en un solo circulo se acariciaron la cabeza y jugaron tras los pasos del jaguar, curiosamente, dos de los decanos fueron la presa. Terminamos con dos dinámicas de equilibrio, el tradicional plátano tieso y las parejas que se paran, causaron risa, sorpresa y confianza mientras un tai chi de respiración profunda, oxigenó hasta la exageración a los participantes, entre decano, exdecano, rector, profesores, la bibliotecaria, los ecólogos y los estudiantes, aunque en un numero no mayor a 25 personas.

Al final todos aplaudieron y agradecieron a los gigantes que nos observaban: tres de los libros mas importantes, el pino colombiano, el arbusto de coca y el corcho sembrados por el doctor Fernández Pérez, asi mismo al árbol mas grande de la FUP: la biblioteca.

El convenio Ecologia-Minuto de Dios

Después de otro tinto y nuevas conversaciones “entre corredores”, que por fortuna en la FUP son espacios abiertos y en su mayoría verdes, nos hablo el padre rector, quien cumple una labor histórica en tan cristiana provincia, la de ser el primer rector-cura de una universidad de Popayán, según sus propias averiguaciones. La verdad, como ecólogo es grato que una institución tan respetable en el ámbito social como el Minuto de Dios, sobre todo por la labor del recordado padre García Herreros, se interese recientemente por la ecologia. Antes de su vinculación con la FUP, el Minuto de Dios ha introducido en Colombia proyectos vanguardia en el campo agropecuario y limnosanitorio, como los famosos E.M. (microorganismos eficientes in inglis). Actualmente un talentoso ecólogo de la FUP, Oswaldo, realiza una novedosa praxis de ecologia (investigación, gestión y educación) en el humedal de un barrio del Minuto de Dios en la sabana de Bogota. Además, entre otras cosas, el padre-rector nos contó de cerca de 25 colegios del Minuto de Dios. Aspectos como estos dan un valor potencial enorme al convenio Minuto de Dios y Ecologia… Investigación, gestión y Educación Ambiental.

La maestra de Ética

En la mañana también nos acompaño uno de los seres humanos mas prospectivos y visionarios que ha dado la nación, ella es un sabio (como decía un ecólogo profeta extranjero), doña Nelly Estrada. Cabe resaltar que la profesora Nelly había sido la maestra de Ética de casi todos los asistentes. Con sencillez, claridad y poesía recito casi una hora un “arroyo de conocimientos” sobre el ser humano y la naturaleza, invitando a los ecólogos a no entrar de lleno al juego de las tecnologías y la tecnocratizacion del mundo; en la localidad los ecólogos deben ser un punto de equilibrio, de ética, de paciencia para mitigar la dañina y desventajosa competencia que propone la tecnología y los tecnócratas. Recordó la importancia del canto de los pájaros con palabras que sonaban como el canto de los pájaros. Con doña Nelly nadie tomo apuntes en el auditorio, sus versos son quizá intrascribibles en un papel, la gente sintió mas que escuchar, porque ella, como siempre hablo con el alma, nos recordó la necesidad del amor.

Esta importante circunstancia de la historia de la humanidad, es decir, “cuando el que sabe de ética habla de la necesidad del amor”, no ha sido aun revalorada en el nuevo discurso publico y menos aun en el discurso científico, económico o político contemporáneo, personalmente creo que una profesión holística como la ecologia, debe asumir como propósito fundamental el aporte permanente a la reconstrucción de las bases teóricas, practicas y emotivas del desarrollo científico actual, desde la investigación científica, la gestión ambiental y la educación respectivamente y como campos de acción inseparables en la praxis de la ecologia.

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