lunes, 20 de noviembre de 2006

ALGUNAS PREMISAS DESDE LA MESA DE ATRAS


¿Dónde esta el matorral? Destruido. ¿Dónde esta el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia (…) deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con la vida de las vidas de nuestros semejantes, a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Si los hombres escupen al suelo se escupirán a si mismos. Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado como la sangre de una familia. Todo va enlazado. El hombre no tejió la trama de la vida, el es solo un hilo. Por todo ello, cuando el gran jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, dice que nos reservara un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. (Carta de jefe Seatle)

El cariño, el afecto, la capacidad de asombro y el sentido de pertenencia son desde hace rato una oportunidad histórica para el desarrollo y la evolución de la ciencia ecológica intertropical. Las disciplinas científicas especialistas han gozado poco de tales valores, sujetas a su método riguroso y eficaz temen que la interpretación de sus difíciles mediciones, sea sesgada por el “romanticismo”. Para el Ecólogo en la esencia de su historia a veces es más importante admirar el paisaje. Tal ves los principios de la diferentes disciplinas (incluida la Ecologia), no se fundamenten en el cariño, en la emoción o el en sentido de pertenencia, sino en un cuidadoso procedimiento, sin embargo ¿que seria de la intermitente luz que ilumina cada interpretación, discusión, conclusión o recomendación sin la convivencia, la identidad y la pertenencia con el tema, con los especialistas del tema o con el área misma, con el abrazo a un árbol, con el olor perdurable de un tatauro en el “bosque”, con la fugaz clavada desde la peña, con la calida y paciente mirada de los amigos, con tu sonrisa o con la inexplicable inspiración, el Serendipity.

Pedagógicamente es sumamente importante por ejemplo, que cualquier profesional en el ejercicio de su labor construya concientemente su propia historia, sea ética y estéticamente protagonista de su vida y de su trabajo, propiciando el placer y la felicidad como inspiradores del amor por lo que se hace, razón que incita una mirada pedagógica de la ciencias especialistas, como fuente de conocimientos locales, en el contexto de la cualificación personal y colectiva. La revaloración laboral de la convivencia permanente en el entorno del fenómeno estudiado es una alternativa para experimentar en la búsqueda de ese complemento, que necesita a viva voz la ciencia y sobre todo la Ecología, para ensamblar en la sociedad con la coherencia social y ética que desde ella misma se profesa.

Tenemos conciencia de que lo expuesto (Ecodesarrollo) significa en muchos respectos un paso atrás. Pero esto puede amedrentar solo a aquellos que todavía esperan ciegamente que todo lo nuevo traiga algo mejor, porque no son capaces de incluir las experiencias en sus actos. Hemos aprendido mucho sobre monocultivos y fabricaciones en serie, sobre compañías multinacionales y relaciones de comercio mundial, sobre despilfarro energético y materias primas, sobre especialización y macrotécnica, y sobre la explotación de los hombres y la naturaleza. Si hoy sacamos las conclusiones de todo ello y aspiramos nuevamente a dimensiones mas humanas, no es solo porque ecológicamente no queda otra solución. Nos decidimos por el camino señalado desde siempre por la vida, y con ello contra la utopía de una civilización técnica que es hostil a la vida. Queremos que el hombre sobreviva (Tomado del informe Bassau en Ecodesarrollo 1983: 133).

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